Ibas a encontrarme
Desnuda ibas a encontrarme con la mirada llena de ideas, con labios deseosos de jugar y jugar y jugar. Desnuda ibas a encontrarme con una lengua atrapada entre los dientes, con una piel blanca como el polvo que nos cubre. Desnuda iba a besarte y besarte y besarte. Pero no fue. No fue desnuda, no fue vestida, no fue verdad. No fue nunca el encuentro, ni el beso, ni las mordidas. Ni la piel en el frío o en el calor, nunca el roce o la casualidad desmedida. Desnuda iba a ser, en plena oscuridad con los ojos vendados, sin embargo nunca te has atrevido a traducir tus impulsos. Nunca te has relajado dejando de pensar.