Desde la ventana
No había mas nada, que hacer o pensar. Te vi desde las vías en movimiento, bailabas y actuabas a contraluz en la ventana. Tu silueta dilucidaba un intento de enojo (parecías estar solo) contigo mismo. No había más nada. El campo solía ser tranquilo. A veces sigo soñando despierta. Quizás el paraíso aun me está esperando para que escriba sobre él. A veces sigo, amago a comprar el pasaje. No habría nada. Que me detuviera. Nada más que terminar lo que empezamos. Terminar, una y otra vez Pareces estar solo El movimiento habla lo que las palabras callan Parece que no había más nada.