el frío apaciguo las aguas
La noche era para nosotros dos. La luna invisible de frío nos lo dijo mil veces. Los ojos dicen más, me lo aseguro entre humo, música y luces. Entre las luces de la oscuridad que acarrea una noche sin luna, todo parecía que nos iba dejando, de a poco, de a pedazos. Y yo atrás, atrás de todo, de la situación, del humo, de ti. Fui recogiendo pedazos para volver a donde ya estaba vacío. Pero volví, y volví para llenarme de esa inmensidad que nos habíamos dejado. Del infierno traído a la vida que nos causamos, volví desde el fondo para ser yo más y antes que nadie. Volví para reír y llorar de risa. La noche era para nosotros pero la volví mía, no tuve opción. La luna se adaptó a mí y me ayudo a juntar los pedazos. Pero tú volviste, siempre vuelves. Perdóname, sé que no era lo que esperabas. La noche era para nosotros y ahora era solo mía, hui a donde jamás volvería a ser de día. Nos lo llevamos todo hasta el horizonte, arroje todo al fondo del mar. La noche dejo...