el frío apaciguo las aguas

La noche era para nosotros dos. La luna invisible de frío nos lo dijo mil veces.
Los ojos dicen más, me lo aseguro entre humo, música y luces.
Entre las luces de la oscuridad que acarrea una noche sin luna, todo parecía que nos iba dejando, de a poco, de a pedazos.
Y yo atrás, atrás de todo, de la situación, del humo, de ti. Fui recogiendo pedazos para volver a donde ya estaba vacío.
Pero volví, y volví para llenarme de esa inmensidad que nos habíamos dejado.
Del infierno traído a la vida que nos causamos, volví desde el fondo para ser yo más y antes que nadie.
Volví para reír y llorar de risa.

La noche era para nosotros pero la volví mía, no tuve opción. La luna se adaptó a mí y me ayudo a juntar los pedazos.
Pero tú volviste, siempre vuelves.
Perdóname, sé que no era lo que esperabas. La noche era para nosotros y ahora era solo mía, hui a donde jamás volvería a ser de día.
Nos lo llevamos todo hasta el horizonte, arroje todo al fondo del mar.


La noche dejo de ser nuestra, el frío apaciguo las aguas.

2018

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