Si, harás las cosas mal pero las manos no mienten, no es apropósito, ellas conocen el camino de mi espalda. Se eriza mi piel a los pequeños pasos de la yema de tus dedos, el calor consume el momento, no puedo ponerle puntos, debe ser eterno...
Te idealice perfecto
Murió en el día que lo atrape entre mis hojas. No fue una captura común el se fue entrelazando en mis renglones transformando mis palabras en versos ideales. No fue común enamorarse de la historia y no del personaje. Una vez mas retumba a mi alrededor susurros recordando la voz que decía que no se puede odiar a quien se amó, ocupan todo el alrededor. Decepcionante es notar que aunque quiera creer lo contrario, creo lo que veo y no hay mas que un muerto, no veo mas allá del fantasma que dejo las historias, el ideal que se formo entre versos y el sueño que murió estando vacío. Me dijiste fría mirándote al espejo.
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